domingo, 23 de noviembre de 2008

Defying Gravity / Desafiando la Gravedad

ACTO UNO

ESCENA OCHO


Aunque la intención de Elfaba es advertir al Mago de lo que sucede con los Animales de Oz, este le indica que antes deberá probar su valor. Dicho esto, Madame Morrible (la nueva Secretaria de Prensa) entra al salón, llevando un antiguo libro de hechizos: la Grimería. Le entrega el libro a Elfaba y el Mago le indica que realice un Hechizo de Levitación para su mono Chistery. Elfaba lo hace y no sólo a Chistery le brotan alas, sino a toda una multitud de monos que el Mago mantiene enjaulados.
Cuando Elfaba se da cuenta de que los monos servirán como espías, se da cuenta también de que el Mago no tiene ningún poder verdadero y de que planea a usarla a ella como herramienta para legitimar su gobierno en Oz. Todo era una trampa.
Horrorizada, Elfaba huye del Mago y Glinda va tras ella. El Mago y Morrible deciden que no pueden dejar ir a la chica, pues sabe demasiado.





ESCENA NUEVE

Elfaba, huyendo, ha llegado a un ático. Siguiéndola, Glinda le reclama su tonta actitud. En este momento (finalizando el primer acto del musical) Elfaba decide que ha llegado el momento de seguir su propio camino, de defender lo que cree... y de enfrentarse al Mago.


GLINDA: Elfaba, ¿por qué no pudiste mantener la calma para variar, en vez de armar un alboroto?
¡Ojalá estés contenta! ¡Ojalá ya estés contenta!
¡Ojalá te alegre como has herido tu causa por siempre!
¡Espero que creas que eres muy lista!

ELFABA:
¡Ojalá tú estés contenta! ¡Ojalá estés contenta también!
¡Espero que te enorgullezcas de como te humillas en sumisión
para alimentar tu propia ambición!

AMBAS:
Así que, aunque no me imagino cómo,
¡Espero que estés contenta justo ahora...!

MORRIBLE: (apareciendo arriba) Ciudadanos de Oz, hay un enemigo que debe ser hallado y capturado. No crean nada de lo que dice. Es malvada. Es responsible por la mutilación de estos pobres ¡inocentes monos! Su piel verde es apenas una manifestación exterior de su naturaleza torcida. Esta distorsión… esta repulsión… esa… ¡Bruja Malvada!

La escena vuelve a Elfaba y Glinda

GLINDA: No tengas miedo…

ELFABA: No tengo. Es el Mago el que debería tenerlo… ¡de mí!

GLINDA: Elfie, escúchame, di que lo sientes antes de que sea tarde.
Aún puedes estar con el Mago,
por lo que has trabajado y esperado;
puedes tener todo lo que siempre quisiste...

ELFABA:
Lo sé. Pero no lo quiero... ¡No! No puedo quererlo ya.
Algo ha cambiado dentro de mí,
algo no es lo mismo,
estoy cansada de jugar
según las reglas del juego de alguien más;
muy tarde para repensarlo,
muy tarde para volver a dormir,
es tiempo de confiar en mis instintos,
cerrar mis ojos... y lanzarme.

Es hora de intentar desafiar la Gravedad,
creo que intentaré desafiar la Gravedad
y no puedes hacerme bajar.

GLINDA:
¿No puedo hacerte entender
que tienes delirios de grandeza?

ELFABA:
Estoy cansada de aceptar límites
porque alguien dice que lo son,
algunas cosas no puedo cambiarlas
¡pero hasta que no lo intente, nunca lo sabré!
Por mucho tiempo he temido
perder un amor que supongo había perdido;
¡pues, si eso es amor,
viene a un precio demasiado alto!

Más pronto lograré desafiar la Gravedad,
dame un beso y adiós, voy a desafiar la Gravedad
y no puedes hacerme bajar.

Los guardias del Mago golpean la puerta cerrada

GUARDIA: ¡Abran la puerta en nombre de la suprema Oznedad!

ELFABA: (arrodillándose y leyendo la Grimería) Ahven tatey aven tatey aven
Ah may ah tay atum
¡Ah may ah tah tay may tu se say ta!

GLINDA: (mientras Elfaba lee) ¿Qué haces? ¡Alto! Es lo que comenzó todo este desastre… ¡ése horrible Hechizo de Levitación! ¡Para!

Elfaba deja de leer. Pausa.

GLINDA: Y… ¿dónde están tus alas? Tal vez no eres tan poderosa como creías

Una escoba flota a través del cuarto hacia Elfaba

ELFABA: Te lo dije Glinda… te lo dije, ¿o no?

Los guardias continúan golpeando la puerta

ELFABA: ¡Anda! ¡Súbete!

GLINDA: ¿Qué?

ELFABA: Ven conmigo, piensa en lo que podemos hacer… juntas.
Sin límite, juntas somos ilimitadas,
juntas seremos el más grande equipo que hubo jamás, Glinda;
los sueños como los planeamos...

GLINDA: Si juntas trabajamos…

AMBAS:
No hay lucha que no podamos ganar
sólo tú y yo, desafiando la Gravedad;
contigo y yo, desafiando la Gravedad...

ELFABA: …nunca nos harán bajar... ¿Y bien? ¿Vienes?

GLINDA: Elfie, estás temblando… toma, tápate con esto… (la envuelve con una capa negra) Ojalá estés contenta, ahora que escojes esto

ELFABA: También tú. Espero te traiga dicha.

AMBAS:
En serio espero que lo consigas
y que no vivas para arrepentirte
ojalá estés contenta hasta el fin
ojalá estés contenta... mi amiga...

Elfaba huye. Los guardias logran entrar

GUARDIA: ¡Allí está! ¡No la dejen escapar!

Atrapan a Glinda

GLINDA: ¡Por Oz! ¡Suéltenme! ¿Me oyen? ¡Déjenme ir!

ELFABA: ¡No es ella! Ella no tiene nada que ver ¡Es a mí a quien buscan! ¡Soy yo! ¡Soy yo!
(se eleva al centro del escenario, sosteniendo su escoba)



ELFABA: Así que, si les importa encontrarme, busquen en el cielo del Oeste;
como alguien me dijo recientemente:
¡todos merecemos la oportunidad de volar!
Y, si estoy volando sola, al menos estoy volando libre,
a aquellos que me buscan llévenles un mensaje de mi parte:

Díganles cómo estoy desafiando la Gravedad!
Estoy volando alto, desafiando la Gravedad,
y pronto los igualaré en renombre...
Y nadie en todo Oz,
ningún Mago que haya o fue,
¡nunca jamás me hará bajar!

GLINDA: ¡Ojalá estés contenta!

OZIANOS: (entrando y señalándola) ¡Mírela! ¡Es malvada! ¡Atrápenla!

ELFABA: ¡Hacerme bajar!

OZIANOS: ¡Nadie llora al malvado, así que debemos hacerla...!

ELFABA: ¡Oh!

OZIANOS: ¡...bajar!

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